Sospecha de daños por inundación: revise antes de comprar
Un vehículo recién limpiado puede necesitar una revisión de daños por inundación. Trate las observaciones sospechosas como preguntas para un inspector cualificado, no como diagnósticos fotográficos. Decida si las pruebas bastan antes de pujar o planificar transporte.

Reúna observaciones concretas
NICB identifica manchas, sedimentos, moho y corrosión inusual como señales de alerta. Solicite fotos claras de zonas accesibles del interior y almacenamiento e inspección de lugares sospechosos. Anote ubicación y accesos no disponibles. Un olor agradable, alfombra nueva o exterior limpio no resuelven la duda. No pida desmontar piezas ni energizar un vehículo dudoso solo para obtener un vídeo tranquilizador. [1]
Combine historial e inspección
Reúna VIN, historial del título, declaraciones del anuncio y reparaciones disponibles. Pregunte al inspector qué pudo revisar, qué sigue incierto y si necesita ampliar la evaluación. NICB recomienda historial e inspección mecánica; que no figure un incidente no prueba que no ocurriera. Solicite explicación escrita, en vez de aceptar “solo estético” o “ya seco” como evaluación completa. [1]
Decida la compra antes del transporte
Anote dudas de estado, reparación y admisibilidad. Si el inspector no puede establecer una evaluación útil, pause la decisión de compra; el precio bajo no sustituye pruebas. Si continúa, comunique daños conocidos y funcionamiento real a cada proveedor y solicite aceptación. Un presupuesto de transporte no es aprobación mecánica ni garantía de admisión en destino.